¿Qué hacer si tu hijo no quiere comer?

En días normales Nabyl come muy bien y muchas veces al día, no tenemos que rogar ni pedir que coma, pero hay otros días, como esta semana, en los que puede comer solo un poco de fruta y no comer más.

Afortunadamente está acostumbrada a comer frutas y verduras, sobre todo estas últimas, su favorita es el brócoli. Pero también es una fanática del pan, así que en días de inapetencia debemos lidiar con sus deseos de solo comer pan.

Los niños sanos comen lo que necesitan, tienen días en los que pueden devorar toda la comida de la alacena y otros en los que apenas prueban bocado. A diferencia de los adultos, los niños no dejan de comer por moda o por desear ser delgados, así que debemos respetar esos días de inapetencia sin condicionar y sin castigar. También es normal que su apetito disminuya cuando están enfermos.  

Es importante entender si de verdad  nuestros hijos no comen nada o en realidad no comen la cantidad que nosotros queremos que coman.

Algunos consejos que pueden funcionar son:

  • No ofrecer premios o castigos. Nosotros a veces hemos cometido el error de pedir que coma y al final habrá postre, sin embargo no es lo más correcto, pues estamos generando malos hábitos alimenticios y entonces el niño lejos de comer lo que su cuerpo lo necesita, terminará comiendo de más con tal de ganar el premio o evitar el castigo.
  • Nunca obligar a comer. La comida debe ser un momento de relajación y convivencia sana en familia, si obligamos al niño a comer entonces generaremos un “odio” a la comida y el niño estará predispuesto a que al llegar la hora de comer, será regañado y obligado.
  • Servir proporciones adecuadas. Necesitamos servir el alimento en proporción a lo que el niño coma, así evitamos desperdiciar o dejar alimentos para la cena.
  • Evitar la comida chatarra. Como anteriormente lo mencionaba en otra entrada, https://mamaoxitocina.com/los-habitos-alimenticios/, dar comida chatarra con tal de que el niño coma no es sano pues generamos malos hábitos alimenticios y están ocupando espacio en su estómago que podrían ocupar alimentos sanos.
  • Acudir con un especialista. Aunque sea normal que muchas veces los niños no desean comer, siempre es necesario que tengan revisiones continúas con un especialista, al menos un pediatra para verificar que no haya cambios bruscos de peso. Y de preferencia al menos una revisión con un nutriólogo materno infantil para que apoye con la elaboración de un menú u orientación en casos de niños con poco apetito.
  • Ofrecer comida sana. Si ofrecemos solo alimentos sanos nos aseguraremos que aunque los niños coman poco, comerán algo nutritivo. Podemos dejar un plato con fruta o snacks saludables a la mano de nuestros pequeños para que tengan comida disponible cuando tengan apetito.
  • Alimentos divertidos. Esta opción puede parecer complicada, pero funciona. Usar cortadores de galletas para cortar la fruta o formar animales con los alimentos puede resultar divertido y atractivo para los pequeños. En internet puedes encontrar ideas, no necesitas ser un gran chef, a veces la imaginación de los niños puede convertir un huevo y dos jitomates en una carita feliz.
  • No automedicar. A veces los padres en  medio de la desesperación por no ver que sus hijos coman grandes cantidades piden recomendaciones a conocidos y dan vitaminas a los niños, cuando probablemente no  las necesiten. O peor aún, les ofrecen bebidas que prometen aumentar el apetito pero que en realidad están llenas de azúcar.
  • Textura de los alimentos. En bebés menores de un año es normal que consuman cantidades pequeñas de alimentos sólidos en comparación con la leche materna. Sin embargo, es probable que el rechazo a los alimentos pueda ser por la textura por ejemplo de las papillas, ofrecer alimentos Sólidos como en el método BLW https://mamaoxitocina.com/introduccion-de-alimentos-blw/ puede ser de ayuda, o bien, si se alimenta con papillas, modificar la textura poco a poco.
  • Dejar que coman solos. Cuando se inicia alimentación complementaria en bebés menores de un año, nuestras ganas de que el bebé coma pueden hacer que no los dejemos experimentar por su cuenta. Dejarlos que coman solos, que sientan la textura de los alimentos y jueguen con ellos puede hacer de la comida un momento placentero
  • Guardar la calma. Los papás tenemos expectativas de lo que nuestros hijos deben comer, además las críticas y los comentarios externos pueden afectarnos más y hacernos creer que no están comiendo lo suficiente. Relajarnos, además de asesorarnos con un médico nos ayudará a no presionarnos ni presionar a nuestros hijos.

Es un tema complejo pues a muchos padres nos preocupa saber si nuestros hijos se alimentan adecuadamente, de hecho una de las pediatras que algún tiempo visitamos, repetía cada consulta que  debíamos insistir y darle mucho más comida, sin embargo, la pediatra actual nos orientó y nos ayudó a entender que alimentos debemos ofrecer.

Si tu hijo come poco obsérvalo, si es necesario acude a un especialista y sobre todo mantén la calma.

Te sugerimos ver estos videos:

Imagen tomada de:  https://www.serpadres.es/1-2-anos/salud-enfermedades/articulo/mi-nino-no-come-causas-y-consejos-para-combatir-la-inapetencia-infantil-131496394100 

Publicado por Elizabeth

Q.F.B egresada de Ciudad Universitaria.

Me gusta patinar cuando tengo oportunidad, mantener contacto con otras mamás y papás, para ampliar el conocimiento y experiencias sobre la crianza.

¡Me gusta la ciencia!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *