Castigos

Manejando castigos en los niños

Los niños deberán ir madurando y esto implica que aprenderán que las acciones tienen consecuencias, buenas o malas. Durante este proceso de maduración la mayoría de los eventos pueden no ser muy agradables para ellos.

No está por demás recordar que esta entrada es una opinión personal (papá), se puede o no estar de acuerdo. Nunca justificaré el uso de castigos físicos.

El castigo no debe ser satanizado ya que hay formas efectivas de transmitirlo, pero este debe ser siempre el último de los recursos hemos de aplicar, antes las conductas inapropiadas de nuestros hijos.

Como padres deberemos  tener en cuenta que debemos aprender a reaccionar según la situación y contexto de la situación, por ejemplo si tienes dos hijos, se trata de uno de prescolar y otro de primaria y han cometido la misma acción, no puedes tratarlos de las misma manera o el mismo castigo.

¿Cómo y cuándo castigar?

Lo que deseamos los padres o cuidadores es que los niños aprendan a respetar normas y limites, pero ¿de dónde aprenden esto? claro, imitan nuestras acciones. Por ello debemos ser un ejemplo a seguir, actuar con responsabilidad, con esto reforzaremos lo que deseamos inculcar.

Sin embargo no podemos evitar el momento en que deberemos enseñar a nuestros hijos las repercusiones negativas de sus acciones.

Dirigirse a los niños con respeto
Dirigirse a los niños con respeto

Una manera de hacerlo será utilizando los castigos puntuales y haciéndolo de manera racional con el objetivo de educar a los pequeños

Para conseguirlo podríamos tener en cuenta lo siguiente:

– Nunca debe ser perjudicial para la su autoestima. El castigo no debe entenderse como una forma de hacer sentir mal a los niños sino como una consecuencia a una acción determinada.

– Al aplicar el castigo es necesario que los niños entiendan el porqué, y comprendan lo que ocurre cuando se realizan determinadas acciones.

– El castigo debe entenderse más bien como un trato. Es decir, lo que tenemos que hacer para conseguir algo, o cosas que no se deben hacer para dejar de lado las consecuencias negativas.

Forma de castigos

Por ejemplo en la etapa prescolar entre los 2 y 6 años es óptimo aplicarlos de manera inmediata.

Hablarles con tono enérgico y firme. A esta edad los niños son muy susceptibles al tono de voz con el que se los habla. Por eso, dirigirse de manera seria a los niños les sirve para saber que no han actuado correctamente. Para que funcione hay que utilizar esta técnica moderadamente. Es decir, no estar todo el día gritando o no hablar suavemente cuando deseamos corregir una acción.

¿Silla de pensar o el rincon? Debemos preguntarnos si es realmente una técnica efectiva para niños tan pequeños. Es un método muy utilizado en guarderías, y en casa. Pero tenemos que preguntarnos antes de llevarla a cabo si el niño a esa edad es capaz madurativamente de pensar sobre lo que ha hecho y llegar a conclusiones positivas.

El tiempo fuera. Es una técnica eficaz ante conductas agresivas y desobedientes. Se trata de alejar al niño de la situación donde ha cometido una mala acción dándole la oportunidad de calmarse fuera del lugar donde ha ocurrido todo (diferente a la “silla de pensar”).La duración del tiempo fuera variará en función de la edad del niño, por lo que intentaremos aplicar no más de un minuto por año. El niño no debe estar permanentemente en un tiempo fuera.

La idea no es tomar represalias con los niños, sino orientarlos al entendimiento de las acciones, debemos modular la voz cuando hablamos con ellos y queremos la llamar la atención de una forma diferentes a la habitual.

Fuente:

https://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/castigo/como-disciplinar-y-castigar-a-los-ninos-segun-su-edad/

Publicado por Papá

Ing. Sistemas Computacionales.

Geek por gusto y profesión, papá primerizo.

Puedo ver en una noche toda la saga de Star Wars una y otra vez.

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